miércoles, 22 de septiembre de 2010



por: Mowgly Schwarzwildhirsch


Todos conocemos la terrible historia del régimen fascista, que extermino a millones de personas, solo por ser diferentes. El ideal inhumano de esa doctrina que debería ser un eco de la historia, continúa vivo aún, cobrando cada día nuevas victimas.


Biger Galvano Ochoa, es un ciudadano cubano de raza negra radicado en Chile desde hace aproximadamente cuatro años. Como muchos inmigrantes, salio de su país buscando un nuevo lugar donde poder encontrar una mejor calidad de vida, y la felicidad que todo ser humano anhela.

La situación en Cuba se ha tornado difícil para llevar una vida normal y es común que en estos casos las personas recurran al auto exilio como única salida a sus problemas económicos.

Lamentablemente para Galvano las cosas no habían salido como el esperaba, pues su suerte no había corrido positivamente. Su situación económica era bastante precaria, no tenía un trabajo que le proporcionara un sustento, no podía pagar un lugar donde dormir y tener algunas pertenencias, y buscar algo para comer en el día se convertía en una de sus principales labores.

Por el momento contaba solo con la caridad del Hogar de Cristo que le ofrecía la oportunidad de dormir bajo un techo y así protegerse de las heladas noches de invierno en el gran Santiago.

Una noche en la que Galvano caminaba por una calle del centro de la ciudad sumido en su angustia, no advierte la presencia de un joven que se acercaba a él en una embestida brutal.

Galvano recibe un fuerte empujón por su espalda que lo desestabiliza y lo lanza directamente al suelo.


- “Mi cara golpeo duro contra la calle y me quede medio desmallado, estaba todo desorientado y mi cuerpo no podía casi responder por el golpetazo que me di


El agresor, un joven de unos 16 años, aprovecho entonces la desventaja del cubano para propinarle una brutal golpiza. Lo pateaba por todo el cuerpo mientras gritaba a viva voz consignas nazis y ofensivas contra los negros.

Minutos después, la policía logro detener cerca del lugar de los hechos al agresor, quien declaro ser un neonazi y haber golpeado a su victima por ser de color negro.

Galvano fue trasladado al hospital San Juan de Dios en Santiago, donde los médicos le diagnosticaron contusiones diversas y heridas en distintas partes del cuerpo causadas por puñetazos y patadas.


- “Ya estoy mejor, pero fue terrible, yo soy débil visual, soy medio siego y no podía defenderme, solo trataba de cubrirme la cara con las manos y el abdomen con las piernas”








La Injusticia de la Justicia


EL delito de lesiones, es considerado por la ley, un delito de baja penalidad y no conlleva prisión por cometerlo.

Según la capitán de Carabineros Sandra Vargas, el agresor confesó haber atacado al cubano por ser negro.

Una patrulla detuvo al joven neonazi a pocas cuadras del lugar de los hechos y exaltado aun por lo acontecido gritaba ofensas, mientras era reducido por los carabineros.

La policía investigó la posibilidad que en el ataque a Galvano, hayan participado otros neonazis. También se pesquiso por la sospecha de que el ataque haya sido realizado además con algún tipo de arma blanca, pues el agredido presentaba diversos cortes en sus brazos y cara. Pero ninguna de estas dos teorías pudo ser probada.


- “Al ser detenido manifestó que su motivación había sido por su ideología neonazi y por tratarse de un ciudadano de raza negra”


Comentó el Coronel de Carabineros Miguel Ángel Castro de la prefectura de Santiago Central.

El joven neonazi de 16 años identificado con las iniciales S.I.D.V. fue formalizado por la justicia, por el delito de lesiones, debido a las heridas que le ocasionó a Galvano. A pesar de su confesión, y haber sido detenido por personal de Carabinero a pocas cuadras del lugar de los hechos y con la prueba indiscutible de su violento acto, una persona brutalmente agredida, el joven agresor, fue puesto en libertad.

El delito cometido por este neonazi, es considerado un delito de baja penalidad y a esto se suma que el joven identificado como S.I.D.V es ante la ley un menor de edad.

Su sentencia, una prohibición de acercarse a la victima y recibir un seguimiento de vigilancia por el Servicio Nacional de Menores.

Para Galvano, queda todavía un largo proceso de recuperación junto con la carga del trauma por la agresión. Además, la impotencia de que su agresor haya salido totalmente impune después de tan salvaje acto.

Difícil será para este cubano negro, poder andar tranquilo nuevamente por la calle, si acciones como estas, de la cual el fue victima no reciben ningún castigo por parte de la ley y sus autores continúan con total libertad acechando a sus victimas.

Por suerte para Galvano, solo se llevo el susto y los golpes, una experiencia desagradable, pero que no le costo su vida, aunque pudo también haber sido el final de esta historia.





La Historia de Otros Galvanos


Si bien conocimos lo ocurrido a este cubano, son muchos los actos similares a este que ocurren día a día pero no salen a la luz, como fue el caso de una chica a la cual llamaremos La Colombiana, que fue victima también de un brutal ataque de un grupo neonazi.

La colombiana, una joven de 21 años, y de raza negra, trabajaba en un café de la capital como garzona, había llegado hace poco de Colombia, vivía en una pensión junto a otros jóvenes compatriotas y estaba reuniendo dinero para salir adelante.

Una noche, después de terminar su trabajo, se dirigía a su casa, cuando fatalmente se encuentra con un grupo de neonazis que la rodearon y comenzaron a molestarla y ofenderla por el color negro de su piel.

La chica intento alejarse de sus agresores para evitar problemas, y continuo caminando sin hacer caso a las ofensas que le propinaban, pero inesperadamente un fuerte golpe en su cabeza la derriba y la deja tirada inconsciente en el suelo.
La violencia se apodero de los neonazis que comenzaron a patear a la joven que permanecía inmóvil en la calle, no hubo piedad ninguna, no midieron la desigualdad de su fuerza, no importaba que fuese una mujer indefensa contra un grupo de hombres cegados por su ideología y por los gritos:


-Negra de mierdaaa…


La colombiana no quiso hablar, desde el incidente esta encerrada en su pieza y aterrorizada, solo una de sus amigas contó de manera muy rápida lo que había ocurrido.


- “La patearon hasta casi matarla, la dejaron toda morada, le sacaron los dientes y perdió un ojo, mi amiga esta destruida, desde entonces se encerró y no ha salido mas, pasa todo el día llorando y no deja que ninguna persona la vea, ni nosotros que somos sus amigos hemos logrado que nos deje verla”



Comentarios de Humberto Lagos


La venganza


Estas historias entre los inmigrantes comenzó a mover una alerta, el boca a boca llevo las noticias rápidamente, y muchos sentimientos se apoderaban de los que se sentían involucrados, como los amigos y coterráneos de las victimas, los cuales también son victimas potenciales por estar en la misma condición de negros y extranjeros.

Salir a la calle se convierte de la noche a la mañana en un peligro de enormes dimensiones, y solo por tener la piel oscura puedes ganarte una golpiza que podría costarte la vida.

La ley no tiene la respuesta que se espera para crear en los agresores un freno a sus actos, y ante el desamparo legal al que se exponen estos hombres y mujeres, no quedaba mas que recurrir al instinto de supervivencia. Tienen que cuidarse y arreglárselas ellos solos, cara a cara con el inminente peligro.

Un joven colombiano, de raza negra, comenta que ahora están más unidos y organizados, pues esta es la única protección que pueden tener.




- “Yo soy un tipo pacifico, no me meto con nadie, trabajo de garzon aquí tranquilo, pero desde que ocurrió todo esto, ahora ando con un cuchillo, así que el que se quiera meter conmigo ya sabe lo que le espera, si un grupo de neonazis me arremete, puede que me maten, pero a uno o dos de seguro que los voy a partir. Los mando para el otro mundo”


La decisión de este joven, del cual no daremos su nombre por solicitud de él mismo, podía verse en sus ojos claramente, sus modales dejaban ver que es una persona educada, un chico de bien que solo busca trabajar y darle un curso a su vida, pero no esta dispuesto a dejar que se la arrebaten de manera injusta y estupida como casi le ocurrió a Galvano.

Pocos días después del brutal ataque a La colombiana, se reporto por Carabineros un incidente ocurrido a la entrada del barrio Bellavista, donde un grupo de neonazis fue atacado por un grupo de extranjeros de raza negra. El ataque se realizo por parte del grupo de extranjeros con armas blancas, propinando heridas de gravedad a los neonazis los cuales quedaron ensangrentados en la calle. Los atacantes lograron darse a la fuga y dejaron como mensaje que su ataque había sido en respuesta a los sucesos ocurridos anteriormente a La colombiana.


El sociólogo y experto en sectas Humberto Lagos Schuffeneger manifestó que en el país hay alrededor de 300 pandillas o más, de las cuales, unas 20 ó 30 responden a células neonazis.


- "Lo que he podido detectar por la práctica es que hay entre 20 y 30 células nazis que se mueven en estas actividades de barridas", manifestó el experto en sectas y pandillas, quien aclaró que estos grupos están interconectados.


“Además de los hechos puntuales de violencia, son los intentos de reponer la ideología del nazismo dentro de la sociedad lo que mas me preocupa, Me preocupa también que algunas de estas actividades, mensajes contra extranjeros, se disfracen detrás de un patriotismo banal.
Los grupos neonazis en Chile aparecen como parte de un proceso de imitación de modelos externos, como de Estados Unidos o Europa.
El movimiento skinhead, tuvo su origen en los años 70 en Inglaterra por obreros que se cortaban el pelo y usaban chaquetas gruesas y bototos por un tema laboral.
Al mismo tiempo, escuchaban el mismo tipo de música. Llegan trabajadores extranjeros y los acusan de quitarles la fuente laboral...esto se traspasó a Alemania y se nutrió de la ideología del nazismo...ese modelo pandillero es el que se imita en Chile"